sábado, 29 de septiembre de 2007

¿Queremos reducir el costo de mantenimiento?

ENTONCES!!!!

Pensemos en eliminar las fallas crónicas

Cada año, la industria estadounidense gasta bastante más de $300 mil millones de dólares en mantenimiento de la planta y sus operaciones. Un estimado 80% de esos dólares se gastan en corregir fallas crónicas en las máquinas y sistemas así como errores humanos. Esto está pasando a toda hora y en toda clase de industrias. Hoy las empresas, deben enfrentarse a nuevas realidades para poder competir.
La organización de mantenimiento de hoy, está bajo una presión continua para recortar costos, mostrar resultados, y apoyar la misión de la organización.
Eliminando estas fallas crónicas, se puede reducir el costo de mantenimiento entre un 40% y un 60%. Estos ahorros se pueden realizar sin necesidad de grandes reestructuraciones internas o
despidos de gente o sacrificios en la calidad del producto. Lo que sí se necesita es hacer cambios en las actitudes y formas de pensar acerca de los procedimientos aplicados en el mantenimiento de la planta cada día.
Las personas que operan o mantienen las máquinas se pasan una gran parte de su tiempo corrigiendo desviaciones del proceso normal y componiendo fallas crónicas que se han convertido en rutina normal. Con frecuencia desperdician también su tiempo cumpliendo con requerimientos, reportes y procesos administrativos que están fuera de actualidad.
Siempre hemos aceptado como paradigma, absurdos conceptos como: "Las máquinas se descomponen", "La gente comete errores", "Los sistemas fallan". Se acepta porque así ha sido a través de mucho tiempo. Si nos atrevemos a enfrentar estas creencias obsoletas, si comenzamos a eliminar fallas innecesarias e injustificadas, las empresas podrán incrementar su productividad, reducir tiempos perdidos y aumentar dramáticamente las utilidades para beneficio de todos.
Aquí no se está hablando de esas esporádicas catástrofes que aunque son muy costosas, se les atiende con gran énfasis y se determinan, a veces mediante profundas investigaciones, las causas raíz o causas originales. Luego se procede a mejorar el proceso, tal vez rediseñar, y generalmente se evita su recurrencia.
Precisamente porque no suceden con frecuencia, aún cuando su costo puede ser muy alto, éste se amortiza a través de varios años. Por otro lado, las fallas crónicas de que hemos venido hablando, se caracterizan por un costo relativamente bajo pero son bastante frecuentes. Son tan pequeñas, que a menudo pasan desapercibidas, pero si acumulamos esos pequeños costos descubriremos que resultan más caras que una gran catástrofe.
Las fallas esporádicas representan dramáticas desviaciones de las normas de operación, cuando ocurren son muy visibles y cuando se corrigen, se restablece la normalidad.
Diríase que al corregir esas fallas se vuelve a la tranquilidad del "Status Quo", sin embargo, al corregir las fallas crónicas, se consigue elevar ese "Status Quo" a un nivel de más alta productividad.
El mejoramiento continuo es la búsqueda constante de mejores formas de corregir fallas crónicas y encaminarnos a la excelencia mediante cambios pequeños, pero acumulativos.
Una vez que logramos rechazar la idea de que "las fallas son inevitables", se nos presentan estos interrogantes:

¿Cuáles son las acciones que traerán consigo el cambio productivo?

El primer paso es identificar las oportunidades de mejoramiento.

¿Dónde están ocurriendo esas fallas crónicas y cuáles representan el mayor potencial de reducción de costos?

Aquí se aplicará el famoso principio del 80/20 de la "Ley de Pareto", donde un 20% de las fallas son responsables del 80% de las pérdidas. Establecer un correcto procedimiento en esos casos, nos dará gran efectividad, el restante 20% de los problemas corresponde a causas más especiales, las cuales se atenderán también llegada la oportunidad.

La falla ocurre en tres niveles principales:

Consideremos las causas físicas...
¿Qué componentes están fallando? Y aún más importante... ¿Por qué?
Enseguida pensemos en los errores humanos o intervenciones inapropiadas...
¿En qué consistió la acción equivocada? Y ¿Por qué?
En el tercer nivel llegamos a la conclusión de que el sistema de control que debiera dejar en evidencia las fallas crónicas probablemente es bastante débil, o de plano no existe.
De aquí, que analizar los sistemas de control puede ser la actividad más importante, pues nos permite descubrir cuáles podrían ser los paradigmas erróneos que están impidiendo el buen desempeño de la planta.
Con demasiada frecuencia, las personas a cargo del mantenimiento están más preocupados en que la máquina pueda reanudar el trabajo que en identificar las causas reales de una falla crónica.

Su pregunta es: ¿En cuánto tiempo podemos repararla?

En vez de: ¿Por qué pasó?

Bajo tal presión, supervisores y trabajadores se ven en la necesidad de aplicar remedios de "parche" o reparaciones "provisionales" que se hallan lejos del sentido común que nos aconsejaría hacer las cosas bien desde la primera vez.
No se aplica buena calidad de pensamiento ni de trabajo y la capacidad de análisis se sacrifica en aras de la velocidad, en vez de buscar soluciones bien razonadas, que generalmente logran una mayor calidad a un menor costo en el largo tiempo. Hemos podido hallar que las necesidades de mantenimiento se pueden reducir del 40 al 60% para aquellos que tengan el valor y energía de perseguir esta meta.
Los trabajadores que ponen atención a resolver los problemas a base de analizar los problemas de raíz, están generando un avance en la precisión de las reparaciones y las instalaciones, actividades que están comenzando a ser consideradas prioritarias por las empresas ya que esto les permite aumentar la productividad.
Prácticas sólidas de buen mantenimiento apoyarán un sistema fuerte guiado hacia actividades proactivas que involucran al total de la organización. El mejoramiento de estas prácticas requiere paciencia, así como dedicación y compromiso de la gerencia, como también el buen deseo de hacer que el cambio suceda mediante acciones bien planeadas y preconcebidas.
Las empresas que aceptan estas premisas, están en posición de competir en el nuevo mercado global, en donde las viejas reglas ya no operan y donde la competencia es feroz y frecuentemente letal.

Norberto Sánchez
Técnico Constructor Naval
Jefe de Máquinas

De aceites y costos de mantenimiento

En general las empresas que utilizan algún tipo de máquina para sus operaciones no utilizan el recurso de análisis de lubricantes con la finalidad de bajar sus costos de mantenimiento de una forma sistemática y programada, sino que lo hacen de manera ocasional cuando el equipo presenta un funcionamiento anormal. El monitoreo de los aceites es una de las herramientas más valiosas que el personal de mantenimiento tiene a su disposición, sin embargo en la mayoría de los casos no la utiliza.
Las diferentes técnicas para el monitoreo periódico de los aceites usados como el análisis físico-químico, la espectrofotometría por emisión atómica, el conteo de partículas y la ferrografía permiten evaluar el estado del aceite para su cambio oportuno y el grado de desgaste de los diferentes mecanismos del equipo, el cual si es anormal permitirá implementar correctivos que eviten la parada no programada o en caso contrario trabajar con confiabilidad y cuantificar la vida real de servicio del equipo que debe estar de acuerdo con lo especificado por el fabricante. Los resultados finales se reflejarán en una reducción significativa de los costos de mantenimiento.

Los programas de análisis de aceites deben mejorar la calidad de las decisiones de mantenimiento

Muchas empresas que han intentado implementar programas de mantenimiento predictivo basados en el análisis de aceite en servicio han desistido de él porque eran más los inconvenientes que se presentaban tratando de cumplir con los objetivos, que los beneficios que obtenían a cambio. Estas dificultades en su mayor parte se presentan porque los resultados de los análisis de laboratorio no se entregan a tiempo, no se le analiza al aceite lo que se requiere para sacar conclusiones que conduzcan a la solución de problemas, los laboratorios entregan los resultados sin recomendaciones, la veracidad de los resultados no es confiable, las frecuencias del monitoreo no corresponden a las requeridas para hallar tendencias.
Es muy importante que las compañías que estén interesadas verdaderamente en reducir sus costos de mantenimiento, se involucren de una manera seria, decidida y con un alto nivel técnico en los programas de monitoreo de los aceites lubricantes; al principio surgirán dificultades como en todos aquellos programas que requieren tiempo, estudio y dedicación, pero éstas fácilmente se podrán resolver con paciencia y mucho entusiasmo.
Los análisis de laboratorio al aceite usado junto con el monitoreo de las vibraciones en los equipos rotatorios permitirá tener herramientas precisas que conduzcan a la solución global de problemas que pueden llegar a ser críticos.
El análisis clásico de un aceite industrial (viscosidad, contenido de agua, número ácido y contenido de metales en ppm) que se realice en forma aislada y sin ninguna periodicidad, no es suficiente para tomar decisiones acerca de si el equipo puede continuar en servicio o se debe parar para desarmarlo con el fin de cambiarle las partes que "posiblemente" estén averiadas.
El monitoreo tomado de esta manera conducirá a que los costos de mantenimiento y de producción se aumenten considerablemente y que el personal de mantenimiento no tome los programas de análisis de aceites como una herramienta eficaz que le permita programar mantenimientos correctivos en los equipos.
Los programas de análisis de aceites deben mejorar la calidad de las decisiones de mantenimiento, incrementando la integridad de las máquinas y reduciendo los costos de mantenimiento, de lo contrario no serán eficientes desde ningún punto de vista. Para lograr este objetivo es necesario saber qué programas de monitoreo se le deben efectuar al aceite en servicio y cuándo realizarlos.

Análisis del aceite
Los análisis de laboratorio a los aceites usados se deben llevar a cabo teniendo en cuenta una programación periódica de toma de muestras para su análisis y el re-análisis cuando sea necesario. Ningún programa de muestreo tendrá éxito, si un aceite que presenta algo anormal no se vuelve a analizar una o más veces dentro del intervalo normal del muestreo para investigar más a fondo las causas de un problema que se puede presentar a mediano o a largo plazo en el equipo.

Por ejemplo, este puede ser el caso del aceite de un sistema hidráulico que se analiza cada dos meses y que en el último análisis presentó un alto contenido de agua, pero que para llevar a cabo los correctivos necesarios se espera el próximo análisis de laboratorio. (Dentro de dos meses). En este caso el re-análisis del aceite hidráulico permitirá predecir una posible falla e implementar los correctivos que sean necesarios para evitar que ésta se presente. Siempre se debe buscar, cualquiera que sea el problema, que el análisis periódico del aceite y el re-análisis sean el mejor seguro de vida que puedan garantizar la longevidad del equipo.

Pruebas de laboratorio y las normas astm
Los análisis de laboratorio al aceite usado deben tener como objetivo evaluar la condición del aceite, monitorear su grado de contaminación y el nivel o la gravedad del desgaste que se está presentando en el equipo. Es muy importante tener cuidado de que la muestra de aceite que se tome del equipo sea lo más representativa posible, que las botellas para muestreo estén completamente limpias y que el procedimiento empleado para tomar la muestra de aceite sí sea el correcto.
Las diferentes pruebas de laboratorio a realizar dependen del tipo de aceite (industrial o automotriz) y del equipo en el cual está trabajando. El análisis de las propiedades físico-químicas del aceite usado se llevan a cabo mediante los métodos establecidos por las normas ASTM y el análisis del desgaste utilizando la espectrofotometría por emisión atómica, el conteo de partículas y la ferrografía.

Análisis físico-químico del aceite
El éxito de un análisis físico-químico al aceite usado depende, en un alto porcentaje, en conocer exactamente cuáles son las pruebas que se le deben efectuar, ya que mientras, por ejemplo, la prueba de demulsibilidad para un aceite para turbinas de vapor es importante, no así para un aceite de tipo automotor con aditivos detergentes-dispersantes.

La interpretación de los valores del análisis o las recomendaciones son fundamentales para la reducción de los costos de mantenimiento. Es necesario que el personal de mantenimiento tenga por lo menos los conocimientos mínimos en la temática de análisis de aceites de tal forma que pueda toma decisiones sobre las acciones que debe seguir en cada caso.

Otro aspecto en el cual algunos laboratorios de lubricantes fallan es que en muchas ocasiones no son lo suficientemente claros en las recomendaciones que dan basados en los resultados de los análisis o las generalizan para todos los casos, permitiendo que en un momento dado quien lee el informe lo interprete de una manera diferente a lo que realmente se quiere decir; por ejemplo, esta puede ser la situación del análisis periódico al contenido de metales a una muestra de aceite de un reductor de velocidad en el cual en el último informe emitido por el fabricante del lubricante aparece lo siguiente:

"El contenido de cobre en el aceite de 100 ppm está alto, se requiere revisar el estado de los elementos que contengan cobre".

En este caso el contenido de cobre de 100 ppm muestra una situación anormal y bastante crítica. El informe debe ser más directo en las acciones que se deben ejecutar.
Tiene que indicarle al usuario recomendaciones adicionales como revisar mediante una inspección visual el estado de la canastilla o jaula de los rodamientos si esta es de cobre o el estado de la corona si es un reductor sinfín-corona, que complemente los resultados del contenido de cobre con la tendencia en las vibraciones que tienen los rodamientos del reductor de velocidad y evalúe la tendencia que trae el equipo en cuanto a su temperatura de operación.

Norberto Sánchez
Técnico Constructor Naval
Jefe de Máquinas

7 causas que pueden provocar cavitación en bombas de aceite

La cavitación ocurre cuando se forman burbujas, ya sea de aire o vapor, en la línea de succión del fluido y posteriormente son implosionadas en la bomba por el aceite a presión. Esto conduce a micro-chorros de aceite golpeando y erosionando las superficies adyacentes

Las causas de cavitacion en circuitos de aceite pueden estar relacionadas con problemas de diseño del equipo o relacionadas a problemas de servicio.

1. Problemas de diseño del tanque - La turbulencia en el tanque agita el aire dentro del aceite o simplemente no permite que el aire sea liberado del aceite. Esto puede ser causado por líneas de retorno de aceite sumergidas, bajo nivel de aceite, un tanque demasiado pequeño, falta de deflectores apropiados, etc.
2. Fugas en línea de succión - Las fugas entre el tanque y la bomba pueden introducir aire. Con frecuencia esto está asociado con el sello del eje de la bomba, que permite al aire ingresar al sistema.
3. Restricción en la línea de succión - Algunas veces las líneas de succión son muy largas, demasiado angostas o simplemente están obstruidas.
También, si tuviera filtro en la aspiración que estuviera sucio o dañado
4. Insuficiente altura - Dependiendo de la viscosidad del aceite y condiciones de la línea de succión, la bomba debe estar localizada a una mínima y óptima elevación para permitir al aceite fluir fácilmente desde el tanque al puerto de entrada de la bomba.
5. Problemas de liberación de aire - Conforme el aceite envejece y se contamina, las propiedades del aceite para liberar aire se deterioran. Esto simplemente significa que una vez que se forman burbujas de aire, éstas permanecen atrapadas dentro de la matriz de aceite y no saldrán del aceite en el reservorio. Contaminación con humedad y oxidación son conocidos precursores para este problema, entre muchos otros.
6. Vapor de agua - Cuando el aceite caliente se contamina con agua, la veta sobrecalentada formará burbujas de vapor en el aceite.
7. Alta viscosidad - Cuando las temperaturas del tanque son demasiado bajas, por ejemplo en condiciones de muy baja temperatura en invierno, la viscosidad puede estar muy alta para permitir un apropiado flujo de aceite en la línea de succión y dentro de la bomba. Otras causas de alta viscosidad pueden llevar al mismo problema.

Norberto Sánchez
Técnico Constructor Naval
Jefe de Máquinas

Consideraciones sobre análisis de aceites

No sabemos cuando los lubricantes fueron aplicados por primera vez para controlar la fricción y el desgaste, lo que sí sabemos que esto ocurrió hace muchísimo tiempo y que hoy, esta premisa, aún permanece fija como un imperativo de la ingeniería. Los fluidos lubricantes aún efectúan el pesado trabajo de separar las piezas, tal como lo hicieran en aquel entonces.
Hace algo más de cuarenta años nació en Inglaterra, como disciplina, la tribología.
“En griego, tribo significa desgaste, y logía, conocimiento”. La tribología estudia la fricción, el desgaste y cómo prevenirlo, es decir que la función del tribólogo es reducir la fricción para que no haya desgaste y así ahorrar energía y lograr que las máquinas duren más tiempo y contaminen menos.

¿Qué podemos visualizar en el futuro sobre estos temas?

Con certeza, podemos anticipar que la calidad y el desempeño de los lubricantes serán mejores, pero aún mayores serán los cambios en las tecnologías y prácticas del análisis de aceites.Antes que nada, el análisis de aceites tendrá un fuerte impulso en el campo del mantenimiento de la industria en general. Todas estas expectativas conducen a muchas preguntas de quienes buscan las oportunidades del futuro, tales como: ¿De qué manera se llevará a cabo este crecimiento?, ¿Quién será afectado?, ¿Qué tecnologías serán requeridas y cuáles servicios serán explotados?

Los grandes laboratorios pertenecientes a las empresas que comercializan los aceites, que en general efectúan los análisis gratis o a bajo costo, lo hacen desde el punto de vista del aceite y lo que necesitamos es hacer el análisis desde el punto de vista de la máquina. Cuando el médico nos pide un análisis de sangre no lo hace porque le interese la sangre, sino para saber cómo estamos nosotros.

El rol de los grandes laboratorios independientes dará un giro debido a la idea de promover las ventajas del análisis de aceite en sitio. Los laboratorios ofrecerán servicios especializados, enfatizando instrumentación única, conocimiento y capacidades. Es probable que un mayor porcentaje de las muestras actualmente analizadas por los laboratorios comerciales sean a futuro procesadas por instrumentos portátiles en sitio. El rol del laboratorio comercial, en esos casos será para efectuar pruebas por excepción en el proceso de investigación de alguna causa de falla, una vez que el laboratorio en sitio ha encontrado un resultado anormal. Avanzarán en habilidades de interpretación y en el conocimiento de la Tribología y el Análisis de Falla.
El segmento del análisis de aceite en sitio e instrumentos portátiles ha experimentado un impresionante crecimiento los últimos años. Los instrumentos en sitio y laboratorios pequeños proporcionan flexibilidad y conveniencia cuando se requiere de una información inmediata. A diferencia de los laboratorios comerciales, el análisis de aceites en sitio típicamente no puede efectuar todas las pruebas que algunas situaciones complejas requieren.

Sin embargo, los aparatos portátiles son tecnologías importantes que permiten ofrecer información crítica a tiempo, como contaminación de fluidos y análisis de partículas de desgaste.Debido a su facilidad de uso y los beneficios que proporcionan. Los contadores automáticos de partículas han sido los instrumentos mas promocionados los últimos años. También muy populares han sido los viscosímetros en sitio, que ayudan a alertar a los usuarios de lubricantes degradados y contaminados, así como la aplicación de aceites no adecuados. Una nueva categoría de instrumentos está ganando importancia, conocida genéricamente como monitores de degradación. Estos instrumentos usan la espectroscopía y la voltametría o espectroscopía infrarroja para detectar cambios en el aceite base y la química de aditivos. Con todos estos nuevos juguetes, los técnicos en planta deberán mejorar sus habilidades para poder aprovechar las grandes oportunidades que se les ofrecen.Pasará algún tiempo antes de que las computadoras y el software inteligente reemplacen a los técnicos de análisis de aceite a nivel de planta.

No es poco razonable especular que las tecnologías basadas en computación nunca tomarán este trabajo. La principal razón, es el entorno cambiante de las organizaciones industriales y la creciente complejidad de la maquinaria. Los programas y sistemas expertos no podemos esperar que sean tan adaptables y versátiles. Por lo tanto, se crea una demanda para el técnico de análisis de aceite en sitio que conoce el equipo, el aceite, la aplicación, historia y ambiente de trabajo.¿De dónde vendrán estos técnicos y cuál será la descripción de su puesto y habilidades claves? ¿Cómo se prepararán los profesionales del análisis de aceite para las oportunidades que les esperan? Hay muy pocas Universidades que ofrecen estudios de Tribología y Lubricación. Esto significa que una nueva categoría de proveedores de servicios de educación emergerá ofreciendo una variedad de herramientas de aprendizaje y cursos en mantenimiento y análisis de aceite. Actualmente las organizaciones de mantenimiento están asignando mayor tiempo al entrenamiento. En efecto, muchas compañías líderes están requiriendo que hasta el 10% del tiempo de las horas laborables sean destinados a programas de entrenamientoEl mensaje en la organizaciones es cada vez mas fuerte “No te entrenes únicamente en Mantenimiento Preventivo, Entrénate en Mantenimiento Proactivo”. En efecto, la falta de habilidades técnicas y conocimiento puede costarle a las compañías más utilidades que cualquier otro factor.
Los administradores han aprendido que la habilidad de identificar, detectar y corregir los problemas a la “primera vez” es un valor importante competitivamente y un imperativo en el mantenimiento.


Norberto Sánchez
Técnico Constructor Naval
Jefe de Máquinas

Subscríbete a Máquinas de Barcos vía email

Escribe tu dirección de correo:

Delivered by FeedBurner